Frase de grupo


¨Sin música la vida sería un error.¨(Nietzsche)


17 de octubre de 2012

Cuéntanos Quien Ha Cantado: Muse - The 2nd Law


Como ya os dijimos hace unos meses, en nuestra sección Cuéntanos Quién Ha Cantado estamos deseosos de recibir vuestras críticas de discos, vuestras crónicas de conciertos o cualquier comentario que queráis hacernos para publicarlo en nuestra web. 


En esta ocasión Ángel Callejón (Madrid) nos ha enviado una fantabulosa crítica del último disco de Muse, The 2nd Law. Gracias a Ángel y enhorabuena por este gran texto que se ha currado. !Esperamos que muchos más os animéis a escribirnos!




Destripando "The 2nd Law" de Muse

Septiembre nos trae el sucesor de The Resistance, The 2nd Law, el sexto álbum de estudio de la banda Muse. Quizá este disco sea el que tenga una evolución más marcada en la historia de la banda, aunque no por ello mejor. The 2nd Law nos remonta a grandes artistas clásicos como Queen, Michael Jackson o David Bowie sumándose a los géneros electrónicos más actuales como el dubstep y el synth pop y al rock sinfónico al que ya nos tienen acostumbrados. Este es precisamente el aspecto del álbum que ha disgregado más a sus fans: O lo amas, o lo odias.

Esta vez el escenario es el mundo real, plagando de sistemas politico-económicos insostenibles, sobresaturado de información y atacado por el veloz desgaste de los recursos; asuntos de rabiosa actualidad.

El disco abre con Supremacy, toda una declaración de intenciones: Muse está aquí, dispuesto a arrasar con todo lo que se ponga al paso. Tambores de guerra y revolución, grandiosidad en estado puro que nos remonta necesariamente a Apocalipse Please y Uprising, pero con unas ganas sádicas de sangre.

Le seguirá el primer single del album, Madness. A partir de aquí, empezaremos ya a introducirnos tímidamente en esa línea electrónica de la que hablábamos. Madness además, vendrá acompañado de videoclip, que va a ser una buena guía visual del sentimiento que nos genera: Madness es la flor en las espinas, la felicidad contenida, la calma en la tempestad; y este sentimiento va en aumento a medida que avanzan los 4:39 minutos de canción. En mi opinión, y discrepando con la crítica general, no necesita explotar más allá de lo que lo hace. ¿Quién no ha sentido alguna vez ese tipo de felicidad que no quieres exteriorizar gritando a los cuatro vientos? Bellamy y los suyos admitieron en NME que se dejaron influenciar por la canción I want to break free (archiconocido himno de la Queen) y el álbum Scary Monsters (and Super Creeps) y de Bowie en general. La esencia es la misma, pero al contrario que en estos, no rompe el cascarón, sino que se concentra en sí mismo.


Le sigue el plato fuerte, de mejor o de peor gusto para el público: Panic Station. No necesitamos escuchar el tema más de 5 segundos para que rebote en nuestra cabeza una palabra: Queen. Efectivamente, si en Madness no hemos encontrado una prueba de que “los nuevos Queen” están aquí, lo será Panic Station. En mi opinión este es el corte más innovador del álbum, como ya lo fue en su día Undisclosed Desires o Hyper-Music. Puede ser una copia de Another One Bites the Dust o incluso del Thriller de Jackson, pero seamos realistas: El tema funciona. Encontramos un despliegue vocal muy desenfadado de Bellamy y un estribillo en falsete junto a un bajo machacón que logra irremediablemente que bailemos como locos a pesar de que “es un plagio, lo sabemos”… y nos encanta.

Le sigue el tema(zo) oficial de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Survival. Es quizá el corte más Muse del disco. Un ritmo en trepidante ascenso, un despliegue sinfónico sin precedentes y cierto recreo en sí mismo de Bellamy, pero a mi juicio insuficiente. Así como en Unnatural Selection o Butterflies and Hurricanes sí estaba bien logrado, aquí no tanto. Justamente, el tema cristaliza la esencia de los álbumes que contienen estas dos canciones, The Resistance y Absolution respectivamente: Grandiosidad + Apocalipsis desde el preludio. Si esta canción no les hace levantarse de sus asientos, son ustedes de piedra.

El siguiente corte va camino de ser single, Follow me, tema que Matt escribe dedicándolo a su hijo. Aquí volvemos a retomar los elementos electrónicos que ya habían tomado con éxito en Take a Bow del Black Holes & Revelations, pero con un nuevo capricho: el dubstep que se deja ver en los estribillos. Pegajoso, popero e insuficiente. Lo que tememos: lo que para otra banda sería una obra maestra, en Muse se queda en una canción de relleno. Habrá que esperar a los remixes.

Aquí viene la joya de la corona. Si hay una canción en The 2nd Law que haga más honor a la carrera de la banda, esta es Animals. Encontramos los Muse primerizos, los serios y apocalípticos, los brillantes y los sinfónicos en una misma canción. Un sample que se repite sin aburrirnos (como ya ocurría en Sunburn), una línea de bajo que nos emociona…se nos hace corto.

La octava pista es Explorers. Cuando la empezamos a escuchar parece que se va arrancar a cantar Don’t stop me now de un momento a otro, pero luego se torna con otro carácter. No necesitamos pensar demasiado para que la instrumentación nos suene familiar. Pretende ser el Invencible del álbum, pero se queda en poco más que un “momento mechero” en el concierto en el que nadie se sabe la letra de la canción, como hicimos en su gira anterior con Neutron Star Collision (Live is forever). Lo mismo ocurre con Big Freeze, pero en este caso, nos permitiremos el lujo de saltar a la vez que sacudimos los brazos como posesos.
En ese momento, la cosa cambia: es el turno de Chris. Save me y Liquid State se convierten en un pack dentro del The 2nd Law; esto sí que no es Muse. La primera de ellas nos recuerda un poco a Unintented, pero menos sobria. Podría ser este el fallo de la canción: la producción. En mi opinión, deberían haber tirado por líneas más acústicas y sin duda, descartar por completo el autotune. La segunda de ellas es más cañera y bastante bien conseguida. Digerimos esta diada porque nos hemos preparado para ello: es la primera incursión de Chris como cantante y vamos a darle una oportunidad. No estaría mal para Linkin Park, pero Muse tiene el listón muy alto. No obstante, es una primera toma de contacto óptima que nos hace imaginar una vida después del grupo. Es un punto a favor del grupo más que una contrariedad.


Tras el medley de Chris sucede el pack The 2nd Law compuesto de dos temas: Unsusteinable e Isolated System. Al igual que lo hizo Exogenesis en The Resistance (y muy acertadamente), este pack pretende ser el sello que reúna el leitmotive del álbum. Efectivamente, recoge todo aquello que habían anunciado previamente (electrónica, dubstep, rock sinfónico…) pero en el resto del álbum queda tan difuso que no hay apenas rastro de lo que dijeron que traerían y que incluso, llegó a causar cierta expectación entre los seguidores del dub y sedujo en secreto a los fans más acérrimos de la banda. Unsusteinable fue lanzado como tráiler del disco (Puedes verlo en el vídeo que adjuntamos a continuación). A mi gusto, una de las mejores piezas del disco en cuanto a innovación sin abandonar por completo que quien suena es Muse, pero la irrupción se queda descafeinada después de escuchar a Skrillex, del que la propia banda reconoció influencias. Quizá esta declaración llame la atención del aclamado productor para remixear el tema. Tenedlo claro: Sería un temazo que pasaría a la posteridad de ambos artistas. Diferenciamos dos partes en el tema: Parte sinfónica y parte dubstep. Necesitamos más cambios. Isolated System es la encargada de cerrar el álbum. Un buen cierre, pero después del buen sabor que se nos queda tras su pista predecesora, se esperaba “otra de lo mismo”…pero la realidad es muy diferente: esto se acaba aquí. Nos dejan colgados.


Volviendo a líneas generales, debemos decir que es un buen disco, incluso más fácilmente digerible que su predecesor, pero sus puntos bajos son bastante bajos y las acusaciones de plagio demasiado bien argumentadas. Para mí, los errores son claros: De la banda, que no debieron darle tanto bombo a lo del dubstep a la hora de publicitarse o bien, debieron hacerla mucho más patente (de lo cual, los seguidores de música electrónica hubiéramos tenido muchas ganas). De los críticos, por titularles “los nuevos Queen” siendo las comparaciones odiosas. La audiencia está impaciente para saber cuál será el próximo plagio de Muse a la mejor banda de la historia hasta el momento; se nos olvida que es una banda inimitable en la línea que marca Queen, línea que hasta este álbum había sido paralela a la de Muse. Los homenajes entre dos bandas con características tan parecidas nos suenan inevitablemente a plagio. Por último, el error del espectador será esperar escuchar lo de siempre: no habrá nada que hayamos oído antes, tanto para bien como para mal.

Si nos abstraemos de todo esto, se nos queda en un álbum de 7. Nos gusta, pero no va a ninguna parte. Va a ser que The 2nd Law es un disco de transición, cuando esperábamos que la trajeran ya hecha. Quizá sea una señal clara de que la segunda ley es que Muse será lo que Muse quiera hacer de ellos y han decidido moverse en líneas más modernas. Aceptémoslo.

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