Frase de grupo


¨Sin música la vida sería un error.¨(Nietzsche)


14 de noviembre de 2012

The XX son The XX



A estas alturas de la película pocos acabarían ayer sorprendidos tras el show de The XX, ni para bien ni para mal. El trío londinense visitaba de nuevo Madrid con su segundo disco bajo el brazo, Coexist, y con una buena masa de fans detrás que han conseguido llenar La Riviera dos días seguidos.

Romy, Oliver y Jamie cumplieron con las expectativas y ofrecieron un show que fue in crescendo en emoción e intensidad. Como se esperaba los temas en directo variaron poco de como suenan en los discos, quizás con la excepción de Crystalised, y el público respondió con entusiasmo a los temas insignia de la banda británica.

Empezamos con uno de ellos, el que abre el segundo disco, Angels, que fue el encargado de abrir también el concierto. Romy rompió el hielo con una pieza que emociona por su desnudez, que la guitarra y la percusión tapan y destapan jugando con la hermosa voz femenina. El recibimiento del público no pudo ser mejor así que todo parecía en orden para que transcurriese un buen espectáculo.

A pesar de que gastaron pronto los que a priori pueden ser sus dos mejores cartuchos, Angels y Crystalised, The XX seguió adentrándonos en esos repetitivos punteos de guitarra que te dejan en un estado de semiconsciencia, totalmente a merced de los susurros con los que Oliver y Romy te acaban de hipnotizar.


Me permito hacer un pequeño paréntesis para comentar que estando entre el público me dio la impresión personal de que bastantes de los que me rodeaban habían escuchado poco de The XX. Entonces, ¿por qué pagar 30€ por verlos? La respuesta quizás sea que estos tres londinenses se han convertido en un grupo de moda en ciertos círculos, un grupo que te "tiene" que gustar. Una lástima porque en algunos momentos de la actuación el murmullo general se hacía demasiado perceptible, así que desde Apuesta Por El Rock And Roll os animamos a todos aquellos que os habéis "forzado" a ir al concierto a que mañana salgáis a la calle y gritéis al mundo que no os gusta The XX. Sería un mundo menos malo.

Siguiendo con lo importante, Infinity marcó un punto de inflexión en la actuación. Para mi el mejor tema de la noche y el que dio el empujón al show para conseguir acabar en alto. Jamie volvió a golpear los oídos de los asistentes con una maravillosa y cortante percusión que nos deslumbraba con cada chasquido. Junto a ella las susurrantes voces de Romy y Oliver repetían una y otra vez Give it up, I can't give up envueltos en una nube de humo y luces.

Llegaron los bises y de nuevo tiraron de la primera canción de uno de sus discos, esta vez Intro, para retomar el concierto. Cerraron con Stars y Tides en un concierto que duró apenas hora y media y que dio cabida prácticamente a todo el material que tienen editado (aunque se echó de menos Try) Esta noche volverán a llenar La Riviera así que esperamos que lo disfruten todos aquellos de vosotros que tengan entrada.


Como teloneros, John Talabot se encargaron de caldear el ambiente. Y cumplieron. He visto pocos grupos que como ellos hayan sabido sostener el peso de una sala que está llena para ver a otro grupo. Consiguieron entretener, sobre todo en la parte final de su actuación, a un público que empezaba a calentarse a base de electrónica tranquila.

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